Angelina Jolie es embajadora de buena voluntad del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). La conocida actriz se interesó por primera vez en la cuestión de la crisis humanitaria en el mundo cuando se rodó la película “Tomb Raider”, ya que le causó gran impacto la pobreza que observó en Camboya. Y después de unirse a ACNUR visitó diferentes campamentos de refugiados para conocer más sobre sus condiciones de vida y así hablar ante el mundo, en favor de conseguir mejoras para ellos.