Cuando viajaba de la colonia Bondojito a la UNAM, en CU, usaba el transporte público. Tomaba un camión a las 5:00 horas para llegar a la desaparecida glorieta de Potrero y abordar el trolebús a CU. Era un viaje de unas dos horas. Mis clases empezaban a las 7:00 AM. En aquel entonces, tanto de ida como de regreso, leía durante el trayecto y era mi tiempo de estudio. En esas circunstancias devoraba los libros mientras atravesaba la ciudad. A la hora de hacer en el transporte las tareas, por supuesto, tuve qu...