Muchas personas adquieren un libro porque les atrae la portada o les gusta el título, independientemente de si conocen o no al autor. Sí, hay títulos que atrapan. Y si además el título está en una portada atractiva, aunado a que el autor le es familiar al lector y, encima de ello, la editorial que lo publica es garantía de calidad, hay muchas probabilidades de que el resultado sea una lectura placentera.