JUAN JESÚS MUNDO ROJAS, GILBERTO PICHARDO ROBLES Y VALERIA HARUMY VALERO GRANDA
Estudiantes de la Escuela de Turismo UAEM
El Texcal alberga una gran variedad de especies, muchas de ellas en peligro de extinción, como el ajolote de Morelos, además de diferentes tipos de reptiles, aves y mamíferos. Esta biodiversidad es fundamental no solo para la salud del ecosistema local, sino también para la investigación y el ecoturismo.
La reserva contiene importantes cuerpos de agua que alimentan los mantos acuíferos de la región. Estos recursos hídricos no solo sostienen la vida en el Texcal, sino que son esenciales para la comunidad y los ecosistemas circundantes. Actúa como un corredor biológico, conectando diferentes áreas naturales de Morelos y permitiendo la migración y adaptación de especies. Esta característica fortalece la resiliencia de la biodiversidad regional frente a amenazas como el cambio climático.
La reserva tiene un valor cultural importante, ya que forma parte del patrimonio natural de Morelos. Además, es un espacio de recreación y aprendizaje ambiental para la comunidad, ofreciendo actividades educativas que promueven la conciencia sobre la conservación y el turismo sostenible.
Este espacio es idóneo para las personas interesadas en el ecoturismo y el turismo de naturaleza, atraídas por la biodiversidad, los paisajes naturales y las experiencias al aire libre. Este grupo incluye a familias, jóvenes y personas que buscan actividades como caminatas, observación de aves y fotografía de naturaleza.
Instituciones educativas y universidades son clientes clave, ya que el Texcal es un excelente recurso para la investigación y el aprendizaje sobre biodiversidad, ecología y conservación. Estudiantes de biología, ciencias ambientales y turismo suelen interesarse en visitar la reserva como parte de prácticas de campo o estudios académicos.
Los residentes de Jiutepec y áreas cercanas también representan una audiencia importante, ya que pueden beneficiarse de la educación ambiental, el uso recreativo de la reserva y la sensibilización hacia la conservación. Involucrar a la comunidad puede fomentar un sentido de pertenencia y compromiso con el Texcal.
En este contexto, la reserva es un lugar ideal para parejas jóvenes o adultas que desean desconectarse del ritmo urbano y disfrutar de un ambiente tranquilo. La reserva ofrece un entorno para caminatas en pareja y momentos de relajación en contacto con la naturaleza.
Las actividades en actividades de aventura como senderismo, trail running o ciclismo de montaña son otra oportunidad de estar en este espacio que ofrece rutas y paisajes para la práctica de estos deportes en un ambiente natural y seguro. También es un lugar un lugar donde los niños puedan aprender sobre biodiversidad y conservación. En este nicho es posible incluir actividades guiadas como talleres educativos y recorridos interpretativos en la reserva. Además, puede ofrecer una experiencia pacífica para los adultos mayores que contribuya a su bienestar físico y mental.
Para llegar a la Reserva Ecológica del Texcal, desde la Ciudad de México:
Este trayecto tiene una duración de aproximadamente una hora y media, dependiendo del tráfico.
Puedes pedir al conductor que te indique la parada más cercana a la entrada.
Cabe resaltar que el costo para acceder al lugar es de 10 pesos; esto se hace así ya que con esa tarifa se pueden pagar los costos de mantenimiento del lugar.






FOTOGRAFÍAS: CORTESÍA / ESCUELA DE TURISMO UAEM