Al concluir la primer década de “la Vida Democrática en México”, “la vocación reeleccionista” de los protagonistas se confirmó luego de que sin someterse a reglas y sin respetar límites, realizaron los procesos de selección de los candidatos que abanderaron sus propuestas durante el proceso electoral de 2006, a 10 años del surgimiento de las estructura ciudadanizada para la organización de los procesos electorales.