El ganador indudable del debate entre candidatos a la gubernatura Amado Orihuela Trejo, puede pensar ahora en cuidar la enorme y muy notoria ventaja que ha logrado ya en la preferencia de la gente e iniciar el proceso de reconciliación, al que llamó mientras terminaba su intervención en el ejercicio de diálogo entre los candidatos.
Orihuela Trejo fue capaz, a diferencia de sus adversarios, de presentar un programa de gobierno definido, claro, realizable y centrado en la gente. Un proyecto que incluye a todos, como ha demostrado con la bienvenida que ha dado a grupos de todas las corrientes de pensamiento en Morelos; y que ha crecido al grado de que la única respuesta que tienen sus adversarios es el denuesto y la división.
A ellos, a quienes abonan a la división, a quienes quieren partir por la vía del odio un proceso electoral que hasta ahora ha sido ejemplar, también fue el llamado de quien todo apunta a que sea el próximo gobernador de Morelos. Un llamado a la reconciliación, a la unidad, a trabajar juntos poniendo atención a las necesidades de la gente de Morelos. A construir el estado que todos queremos partiendo del trabajo de todos. La polarización a que los perredistas con sus acciones y los panistas con su discurso difamatorio, buscan entre los electores, no debe darse si lo que se quiere es el bienestar del estado.
La pregunta entonces que la gente se hace, y por la que el candidato del PRI ganó el debate, es: “¿qué buscan los candidatos: un poder para dividir, para acusar sin pruebas, para ser autoritarios, facciosos e intolerantes; o un espacio desde donde se pueda comprometer todo el trabajo y esfuerzo de mucha gente para resolver las necesidades de Morelos?”. Sin duda Amado representa esta alternativa y eso es lo que le ha quedado claro a la gente.