El Congreso del estado ofrecía anoche sus pasillos semivacíos y los rostros relucientes de los empleados, signo de que un periodo vacacional se asoma.
Los pasos aletargados de quienes avanzan por el recinto legislativo son señales de que se avecina una sesión ordinaria extensa. Todos parecen desconocer el tiempo que eso durará, acostumbrados a que un cierre de periodo sea siempre cansado.
En algún salón del recinto de Matamoros, asesores de la Comisión de Hacienda dictaminan. Son 33 leyes de ingresos municipales y un Paquete Económico del gobierno del estado lo que se trabaja
En algún otro lugar, diputados entran y salen, negocian un Paquete Económico "apretado". Nadie, a excepción de ellos, sabe de los acuerdos, suyos y de los de enfrente.
A las 5:00 de la tarde, y con seis horas de retraso sobre el plazo acordado, una sesión ordinaria, la del martes pasado, parecía no continuar. De dictámenes y acuerdos dependía todo.
7:00 de la noche. Afuera, la oscuridad cubría las calles. Adentro, un salón de Plenos vestido de todos colores, como sus expresiones políticas, y con flores de nochebuena en cada curul, recibía poco a poco a los diputados.
8:11 de la noche. La Mesa Directiva dio cuenta de la presencia de 24 diputados en la reanudación de la sesión ordinaria del martes pasado.
Con acuerdos pactados y algunos diputados aún distraídos pero dispuestos a votar, empezó la lectura de los dictámenes de las leyes de ingresos, que se votaron al vapor y sin chistar.
11:00 de la noche, aproximadamente, diputados dispuestos a cambiar sus curules por maletas, aprobaron un presupuesto ya "amarrado" por 19 mil 975 millones de pesos.