Por la necesidad, con un pago de tan sólo 200 pesos, jóvenes aceptan repartir propaganda política con contenidos de "guerra sucia" en estos comicios, señaló el director del Instituto Morelense de la Juventud, Alexis Ayala Gutiérrez, al reiterar el llamado a los partidos y candidatos a no exponer a este grupo de la población a situaciones de agresión y, por el contrario, promover su participación activa en propuestas y otras actividades constructivas.
Luego de que este jueves, de nueva cuenta, algunos integrantes de agrupaciones civiles denunciaron ante el Congreso local que un legislador los hostigaba y pretendía coaccionarlos para que apoyaran a un candidato, con la amenaza de que les retiraría beneficios y programas, el directivo de la instancia estatal admitió que varios partidos están "usando" a los muchachos como "carne de cañón" o pretenden manipular su voto.
Comentó que en el caso ya conocido de estudiantes de la universidad del estado, quienes fueron presuntamente detenidos por la Policía recientemente y por el dirigente del Partido de la Revolución Democrática, el instituto tiene como postura "que se haga una investigación detallada y que no se permita el abuso de autoridad".
Ayala Gutiérrez señaló que incluso tienen registro de casos en los que aspirantes les ofrecen 200 pesos a los jóvenes para que vayan a repartir, solos, volantes con denuestos contra los adversarios políticos, lo que coloca a los muchachos –que aceptan por necesidad– en una situación de gran vulnerabilidad, porque si los confrontan otras brigadas o grupos, los resultados podrían ser violentos y graves, advirtió.
De la misma manera, Alexis Ayala llamó a los jóvenes a participar activamente en la política, pero en tareas de generación de propuestas, en actividades constructivas; si quieren buscar el voto, lo hagan por convencimiento y no mediante estas acciones que sólo los colocan en el peligro.
Llamó a este sector de la población a denunciar cualquier intento de chantaje o de coacción, con fines electorales o proselitistas, al recordar que ningún programa o beneficio público puede estar condicionado al voto o a realizar actividades como las ya expuestas, a favor de ningún partido político.