La comparecencia del Fiscal General del Estado, Édgar Maldonado Ceballos, ante el Congreso local este jueves, estuvo marcada por un tema sensible: la investigación del atentado contra el exdiputado Javier Estrada González.
El funcionario no solo reconoció rezagos graves en la carpeta, sino que también señaló directamente a la administración de su antecesor, Uriel Carmona Gándara, por no haber avanzado en la indagatoria.
Maldonado Ceballos fue enfático: la Fiscalía heredó un cúmulo de carpetas paralizadas, entre ellas la de Javier Estrada. De acuerdo con su exposición, durante la gestión de Carmona hubo omisiones deliberadas que frenaron líneas de investigación clave. “Varias investigaciones de alto impacto quedaron prácticamente en pausa. No hubo seguimiento puntual, ni diligencias completas; en algunos casos, ni siquiera se agotaron testimonios fundamentales”, afirmó el fiscal frente a los legisladores.
En particular, el fiscal destacó que la carpeta del atentado contra Javier Estrada, abierta en 2023, adolecía de fallas en su integración, lo que impidió avances significativos en su momento. Sin embargo, gracias a la coordinación con autoridades federales, incluyendo el ejército y otras instancias, se espera que pronto se pueda judicializar el caso.
Debido a lo delicado del asunto, Maldonado subrayó que no puede proporcionar mayores detalles para mantener el sigilo necesario en la investigación.
Esta revelación no solo confirma lo que familiares y actores políticos habían denunciado en su momento, sino que abre la pregunta sobre posibles responsabilidades institucionales por encubrimiento o negligencia.
Maldonado detalló las rutas que su administración pretende fortalecer para esclarecer el atentado:
Familiares y allegados de Javier Estrada han insistido desde el atentado en que el caso no debía quedar impune.
En tribuna, diputados de distintas bancadas advirtieron que la Fiscalía será vigilada de cerca, y que los compromisos expresados no pueden quedarse en discursos. La comparecencia de Édgar Maldonado puso en evidencia la herencia de parálisis que dejó la administración de Uriel Carmona en casos sensibles. El atentado contra Javier Estrada es apenas uno entre varias carpetas de alto impacto que estaban “durmiendo el sueño” y que ahora están siendo reactivadas para hacer justicia.
El reto para el nuevo fiscal será convertir sus palabras en hechos concretos: localizar a los responsables, presentar imputaciones sólidas y garantizar que la justicia avance sin las sombras del pasado.