Insiste el diputado Julio Espín en la firma de un pacto de civilidad entre partidos.
El presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Julio Espín Navarrete, se manifestó a favor de que el gobernador Marco Adame Castillo y el líder estatal del PRI, Amado Orihuela Trejo, se reúnan para atender la problemática social del estado.
El diputado priista dijo que la reunión entre el dirigente nacional del tricolor Humberto Moreira Valdés y el presidente Felipe Calderón Hinojosa, es una “señal” de que se deben buscar condiciones y generar acciones sobre los problemas como la inseguridad y desempleo.
En este sentido, el presidente de la Mesa Directiva insistió en la firma de un pacto de civilidad entre representantes de partidos políticos, sociales y de los tres poderes del Estado, a fin de abordar temas sociales, pero sobre todo construir un ambiente de tranquilidad rumbo a las elecciones del 2012.
“Nada bueno le vamos a generar al país, a los ciudadanos de Morelos, con guerras que no nos llevan a ningún puerto. No se trata de luchar por el poder mismo, se trata de luchar porque tengamos un mejor país y un mejor estado, y en este sentido debemos seguir ese ejemplo”, manifestó.
Asimismo, Espín Navarrete dijo que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) es la primera fuerza política y por eso el dirigente estatal debe poner de su parte y buscar entablar una mesa de diálogo con el mandatario estatal, así como generar las condiciones urgentes para atender los problemas.
Y añadió: “tenemos que involucrarnos todos y todos tenemos que ser copartícipes de que al país y a Morelos les vaya mejor”.
Por último, llamó a los diferentes actores políticos a preocuparse menos por quién competirá en las elecciones del 2012 y quién va ganar, y a trabajar más por la problemática en todo el país. “No podemos estarnos peleando por un país que día a día se va descomponiendo más”, finalizó.
Cabe recordar que hace un mes, el presidente de la Mesa Directiva llamó a la construcción y firma de un Pacto de Civilidad y Congruencia Política, pero uno de los que se opusieron a participar fue el dirigente y diputado del PRI, Amado Orihuela Trejo, que aseguró la postura planteada por su homólogo Julio Espín fue personal y no de partido.