David Salazar asegura que los otros partidos no respetan las decisiones del tricolor.
La bancada parlamentaria del PRI pidió al resto de las fuerzas políticas en la Cámara de Diputados local, que no se intrometan en la vida interna de la bancada, esto porque hasta ayer no aceptaban la propuesta de designar a David Salazar Guerrero como presidente de la Mesa Directiva.
El diputado comentó que el pasado julio el PRI y las otras fuerzas políticas, acordaron que sería un legislador del tricolor el que encabece la Mesa Directiva del 1 de septiembre del 2010 al 30 de agosto del 2012.
Y es que los diputados integran el llamado G-5, que son miembros del PRD, PT, Convergencia, Verde Ecologista y Nueva Alianza, han insistido que votarán por un diputado priísta, pero sólo que sea un acuerdo unánime entre los del tricolor, pero además indicaron que no todos los del PRI pasarían el consenso.
El legislador estaba molesto, porque ayer a las 11 horas no habían llegado al Congreso local los legisladores de las fuerzas políticas distintas al PRI, y por ello no iniciaba el Periodo Extraordinario al que fueron convocados.
Consideró que era falta de respeto, porque incluso ni el presidente de la Mesa Directiva, Othón Sánchez Vela, había llegado al salón de plenos para iniciar con la sesión.
Finalmente a las 12.30 el presidente ordenó pasar lista, pero no se presentó el quórum que pide la ley, así que la sesión del Periodo Extraordinario fue suspendida.