Pobladores dicen que son irregulares las licencias de funcionamiento expedidas por el Ayuntamiento.
Vecinos del poblado de Chipitlán en Cuernavaca, exigieron la intervención del Congreso local para que se cancelen de manera definitiva los permisos otorgados por el Ayuntamiento de Cuernavaca para la instalación de una gasolinera en esa zona.
Hasta el recinto legislativo arribaron los pobladores, quienes pidieron a diputados locales se instalen mesas de trabajo con el ayuntamiento y el gobierno del estado, a fin de que se revisen las licencias de funcionamiento que otorgó el municipio, pues afirman que se entregaron de manera irregular.
Sin embargo, ante la propuesta inicial que hizo el diputado panista Javier Bolaños Aguilar, de impulsar en la sesión ordinaria de hoy un punto de acuerdo para exhortar al ayuntamiento de Cuernavaca a que atienda dicha demanda, los padres de familia se inconformaron, pues calificaron este punto como "una tomada de pelo".
"Si nosotros hubiéramos querido ir a hablar con el presidente municipal, lo hubiéramos hecho sin necesidad de molestar a los diputados, que se han molestado por cierto, no nos reciben con cordialidad. Qué es lo que queremos, revisar la legalidad que se dio para autorizar la instalación de una gasolinera, cuando su propia naturaleza es peligrosa, puede poner en riesgo y violaría los derechos humanos de los niños", declaró Juan Juárez Rivas, representante legal de los vecinos de Chipitlán.
Fueron los diputados Héctor Salazar Porcayo, Erika Hernández Gordillo, Griselda Rodríguez y Juan Carlos Rivera Hernández, quienes los recibieron ayer por la mañana, y tras una larga discusión acordaron la instalación de mesas de trabajo.
"Mañana (hoy) se va a subir un punto de acuerdo sobre eso, para que se sienten a dialogar. Ellos quieren que venga el municipio, que venga gobierno para ser escuchados", explicó la diputada Griselda Rodríguez.
Cabe recordar que los padres de familia en anteriores ocasiones han realizado protestas en contra de la gasolinera que se construye en el poblado de Chipitlán, por encontrarse a unos metros de varias instituciones educativas, lo que pone en riesgo la vida de niños y adolescentes.