Por primera vez después de 55 años “San José de Pala” contará con agua potable.
Con el firme propósito de cumplir con el compromiso del gobernador Marco Adame Castillo, de lograr la mayor cobertura de dotación de agua potable en Morelos, Fernando Bahena Vera, secretario ejecutivo de la Comisión Estatal del Agua y Medio Ambiente (CEAMA), realizó una gira de trabajo para poner en marcha obras de infraestructura hídrica en las localidades de Palo Grande, San José de Pala y Chimalacatlán en el municipio de Tlaquiltenango, que por su ubicación geográfica, por muchos años no han podido tener acceso al vital líquido.
En compañía del presidente municipal, Jorge Martínez Urioso, el titular de la CEAMA visitó la localidad de "San José de Pala", sitio que por más de 55 años habían solicitado contar con el servicio de agua potable, y que ahora será una realidad, gracias al equipamiento de un pozo profundo, la construcción de una línea de conducción y distribución, un tanque de almacenamiento superficial, así como el cerco de protección, para el beneficio de casi 800 habitantes, representando una inversión cercana a 2.5 millones de pesos.
También, Fernando Bahena supervisó los trabajos de desazolve del bordo de esta comunidad, en el cual se invirtieron 1 millón 200 mil pesos, beneficiando a los campesinos y ganaderos de esta región.
En "Palo Grande" se dio inicio a la obra de equipamiento del pozo, electrificación, caseta de controles y cerco perimetral del pozo, obra que beneficiará a cerca de 600 habitantes con un monto de inversión de más de 4 millones 832 mil pesos.
En la comunidad de Chimalacatlán, Bahena Vera supervisó los trabajos de equipamiento de pozo para el abasto de agua potable, que podrá dar servicio a 800 habitantes que por años habían solicitado este servicio, para lo cual se instalaron 2 mil 815 metros de líneas de conducción y se invierten 2 millones 300 mil pesos.
Todo lo anterior, representa una inversión cercana a 9 millones de pesos (mdp), para el beneficio de más de 2 mil habitantes de estas zonas, consideradas de alta marginación, y que hasta antes de estas obras tenían que abastecerse del agua de ríos y manantiales de la región.