Durante el conflicto magisterial, los grupos mçs radicales del panismo estatal usaron la coyuntura para salir a la luz pública y mostrar su capacidad de movilización. Arropados en infinidad de membretes que no son más que eso, los ultras salieron a las calles y repitieron sus movilizaciones en el proceso electoral del 2009, seguros de que se consolidarían en el papel que ellos mismos se atribuyen.