Ayer Javier Bolaños Aguilar, ese suertudo veracruzano que se sacó el premio mayor cuando hizo amistad con Sergio Estrada Cajigal, dio un público respaldo al director del Transporte -el árbitro Francisco Alva Meraz- para que siga en el cargo a pesar de las críticas que acumula, pues es evidente que no sabe hacer las cosas que se supone conoce porque de eso cobra, y bastante bien.