Me comentaba un compaĖero de trabajo que este lunes por la maĖana dos delincuentes se subieron al colectivo donde él viajaba. Uno de ellos llevaba una "punta" y el otro iba como chalán, almacenando las carteras, dinero y celulares de los pasajeros. Con lenguaje soez, el que iba armado exigía el botín, pero fuera de eso -relata el afectado- no le faltaron el respeto a nadie y dejaban que cada quien se quitara las prendas y objetos que engrosarían el patrimonio de los ladrones.