El triunfo del PRI en la alcaldía de Cuernavaca revivió a muchos políticos de la vieja guardia de ese partido que habían visto pasar sus mejores tiempos pero que ahora agarraron un segundo aire. A pocos meses de distancia, en general esos viejos priistas no han hecho mucho daño a la imagen de la administración porque han permanecido en un discreto segundo plano. César Cruz Ortiz es una excepción, porque aunque no se expone a los reflectores, tiene tendencia a meter la pata o a meterse en líos, lo que para el cas...