“Écheme la mano lic, reclasifique el delito y no me voy a dar por mal servido”, se escuchó por el auricular. “Está bien Jorge Alfredo, cuenta con ello”, contestó el Juez Roberto Becerra. Lo que no sabía el juzgador era que el teléfono celular de Jorge Alfredo, oficial judicial del Tribunal Superior de Justicia, estaba intervenido por la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS). Era la noche del 25 de noviembre del año 2016. Jorge Alfredo, empleado del Poder Judicial, Jonathan, servidor público del...