No se sabe si por incapacidad o complicidad (esto último porque saben que en tres años ellos pueden estar en las mismas circunstancias), pero las denuncias presentadas por la LIV Legislatura en contra de sus antecesores causan hilaridad porque no son más de 10 cuartillas en las que los actuales diputados suponen que hubo delitos y quieren que la Fiscalía Anticorrupción continúe las investigaciones, localice a los ex diputados y los meta a la cárcel.