Después de acudir a los principales festejos del Día del Abogado (aún no entra en vigor la ley que nos obligue a poner “Día de la abogada y el abogado”), llegamos a la conclusión de que el gremio de los litigantes no quiso echarle a perder las celebraciones al gobierno del Estado y se comportaron con demasiada cortesía, concediéndole a las principales instituciones una “extensión de la luna de miel”, como se le conoce al periodo en el que a los servidores públicos no se les reclama nada porque van llegando. N...