La gobernadora Margarita González Saravia supo salir bien librada del espectáculo que —preparado o no— se suscitó en la explanada del zócalo el pasado martes, y que significa el primer incidente al que está expuesto un gobernante. Si se le quiere ver el lado positivo, tuvieron que pasar más de dos meses para que hubiera un detalle no previsto en su logística que hasta ahora había transcurrido literalmente “como miel sobre hojuelas”. Para los que no han visto el video, resulta que el pasado martes, durante u...