En agosto del 2021 Arturo Loza Flores despachaba en una diminuta oficina en el Sistema de Agua Potable del municipio de Xochitepec, y aunque su sueldo era ínfimo los problemas que debía resolver eran insignificantes y nadie se interesaba en lo que hacía. Tres años y dos meses después, ocupa una lujosa oficina en el Tribunal Superior de Justicia, tiene un sueldo superior a los 100 mil pesos, pero carga una enorme “losa” sobre sus espaldas. Resulta que —por azares del destino—, le corresponde resolver un asunt...