La protección más sencilla y más eficiente que tenemos a nuestro alcance contra la COVID-19 es la máscara o cubrebocas. Esta medida que ha sido despreciada por muchas personas es la que ha mostrado tener mayor eficiencia para disminuir los riesgos de contraer la enfermedad que nos mantiene en constante tensión emocional y bajo crisis económica ya desde hace poco más de un año. Un interesante artículo publicado en la revista Proccedings of de National Academy of Science (PNAS) el pasado mes de enero [1] analiza la...