La Fiscalía General del Estado (FGE) solicitó que los familiares de un joven empleado de seguridad privada asesinado el pasado mayo del 2013 reciban un pago de dos millones de pesos como reparación del daño, y que cada uno de los tres jóvenes que participaron en el crimen cumplan una condena de 70 años de prisión. Dos de los responsables se encuentran prófugos de la justicia.