SUS PROCESOS ESTÁN INCONCLUSOS
Mientras que los ex jefes policíacos Luis Ángel Cabeza de Vaca Rodríguez y Francisco Sánchez González esperan las resoluciones de los recursos de revisión en busca de su libertad, y al ex comandante Salvador Pintado Vázquez le fue asignado un defensor de oficio. A unos días de que se cumpla un año de la detención de tres ex jefes policíacos, acusados de sostener nexos con el cártel de los hermanos Beltrán Leyva, sus procesos penales aún no concluyen. De acuerdo con el abogado de Cabeza de Vaca Rodríguez, Guillermo Pasquel Hernández, el pasado 16 abril el Segundo Tribunal Colegiado de Tamaulipas admitió el recurso de revisión contra de la sentencia de un juzgado federal, que le negó la protección de la justicia contra el auto de formal prisión dictado en contra de su cliente por presuntos delitos contra la salud y delincuencia organizada.
Dijo que está a la expectativa de la resolución del tribunal federal y de otro recurso de apelación, en el que se pelea que el gobernador Marco Adame Castillo sea interrogado de manera personal y oral sobre el desempeño de Luis Ángel Cabeza de Vaca como titular de la Secretaría de Seguridad Pública.
Una vez desahogados estos pendientes la justicia federal deberá determinar si procede el cierre de instrucción, para luego citar a sentencia. Todo este proceso todavía llevará varios meses.
La situación de Francisco Sánchez González, otrora titular de la extinta Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Metropolitano, es similar en virtud de que también a través de su representación legal ha impugnado el auto de formal prisión y que desde hace casi un año lo mantiene tras las rejas, por supuestos nexos con el crimen organizado.
El ex comandante de la Policía Ministerial, Salvador Pintado Vázquez, hace unas semanas cambió de abogado debido a la falta de recursos económicos y le fue asignado un defensor de oficio para dar continuidad a su proceso penal.
El 15 de mayo de 2009 fueron detenidos Luis Ángel Cabeza de Vaca, Francisco Sánchez y Salvador Pintado, a quienes se les acusó de proteger al cártel de los hermanos Beltrán Leyva.
Luego de cumplir cerca de 60 días de arraigo en la Ciudad de México, los ex jefes policíacos fueron trasladados al penal de Matamoros, Tamaulipas, donde el 28 de julio pasado un juez federal les dictó auto de formal prisión. Actualmente, los tres ex jefes policíacos se encuentran en el penal federal de Tepic, Nayarit, y sus acusadores son los ex policías metropolitanos Mario González Gaspar y Esteban Royaceli, también bajo proceso por delitos federales y usados por la PGR como principales “testigos”.