La Procuraduría General de Justicia reconoció que la trata de personas es un delito que gradualmente toma fuerza en el estado de Morelos, cuyas víctimas ya no son sólo mujeres e infantes, sino también hombres. Tras firmar un convenio de colaboración con la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra) de la PGR, el procurador estatal, Pedro Luis Benítez Vélez sostuvo que si bien este fenómeno delictivo ha cobrado fuerza en estados circunvecinos, poco a poco se va extendiendo a nuestra entidad.
“La trata de personas es un fenómeno que no se ha dado con efervescencia como en otras entidades de la República que ya lo reflejan en la seriedad, sobre todo el Distrito Federal, Tlaxcala y Puebla, por hablar de entidades próximas al estado de Morelos; parte del estado de Guerrero de la zona rural y la zona popular de Acapulco también presentan este tema de manera muy aguda.”
“Nosotros nos estamos previniendo anticipadamente, el fenómeno puede ser observado, retenido y contenido con esta clase de reuniones, en las que se especializará a personas que puedan manejar el tema de trata de personas, como un delito que se ha desarrollado y que ha conseguido gran capacidad económica, lo que les permite a los enganchadores de estos servicios obtener beneficios económicos muy grandes en perjuicio de la sociedad y familias, al captar mujeres y niños, incluso hombres, trasladarlos al extranjero y explotarlos”, dijo.
Detalló que la procuraduría estatal ha atendido cinco casos de menores que fueron raptados, algunos explotados sexualmente, y en un caso, los delincuentes pretendían introducir droga en el cuerpo de una adolescente y sacarla del país.
Benítez Vélez afirmó que la PGJ no ha detectado a bandas de tratantes de personas que operen en territorio morelense pero “lo que sí estamos observando es que el fenómeno comienza a tocar las puertas del estado”.