Realmente Pingo no deja de sorprenderme por sus amplios conocimientos sobre muchas cosas. Hoy resulta que conoce de la historia reciente de éste su amado país.
Realmente Pingo no deja de sorprenderme por sus amplios conocimientos sobre muchas cosas. Hoy resulta que conoce de la historia reciente de éste su amado país.
Pingo -el perro que en la casa de ustedes se siente el amo y que tiene, por lo menos lo dice, dotes de politólogo- es un maldito. La palabra se queda corta, pero por lo menos eso es.
Aunque sigo intrigado respecto a lo que trama el Pingo –el perro que en la casa de ustedes se siente el amo-- para denunciar de forma más efectiva la maldición en que se han convertido los políticos, hoy tampoco podré ocuparme del asunt...
Ayer les conté que sigo muy preocupado porque el Pingo –el perro que en el casa de ustedes se siente el amo- ha perdido la paciencia y no soporta ver como los políticos se han apoderado de prácticamente toda la riqueza común del estado y...
Pingo, el perro que en la casa de ustedes se siente el amo, se ha preparado ampliamente para manifestar su pesar por la forma en que esta tierra se ha dejado gobernar.