Pingo, el perro que en la casa de ustedes se siente el amo, ha llegado a niveles extremos en su fobia a los políticos, tanto que los últimos días no quiso aparecer en esta columna, algo hasta hace poco inusual.
Pingo, el perro que en la casa de ustedes se siente el amo, ha llegado a niveles extremos en su fobia a los políticos, tanto que los últimos días no quiso aparecer en esta columna, algo hasta hace poco inusual.
Ayer murió el afamado periodista Miguel Ángel Granados Chapa, a quien tuve la oportunidad de tratar por la vía telefónica en 1988. Pasarían 22 años hasta que lo conocí, en la ciudad de México, exactamente en el Ángel de la Independencia...
Los priistas de toda la vida –muchos de los cuales en su momento se hicieron panistas o perredistas, según lo que fuera más conveniente, y hoy regresan al redil- ya se comportan no como si fueran los ganadores de la próxima contienda...
Pingo -el perro que en la casa de ustedes se siente el amo y que además cree estar lleno de grandes dotes como politólogo- se la ha pasado el fin de semana en la meditación total. Aficionado como es la lectura y a navegar por Internet, s...
Hoy esta columna es propositiva (como siempre, pero en mejor) porque no estará –lo prometo- el famoso pero excesivamente apreciado Pingo, el perro que en la casa de ustedes se siente el amor y que tan aficionado es a meter su cuchara...