Pingo, el perro que en la casa de ustedes se siente el amo y que es tan aficionado a estudiar a los políticos, no sólo tiene referencias cinematográficas como las que citó hace unos días (cuando se refería a ciertos paralelismos entre lo que pasa en el Congreso local y lo que se ve en la cinta “Legalmente rubia 2”) sino que es muy entendido en cuestiones de literatura y cuando llega la ocasión lo demuestra.