Luego de que Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública (en realidad empleado de Elba Esther Gordillo, a quien le cuida el changarro) reveló al mundo su infinita sabiduría cuando dijo que las telenovelas son educativas, creo que ha llegado el momento de dedicarse a la producción de guiones para esa clase de programas televisivos, porque allí está el futuro y la salvación de México.