Los sindicatos nacieron como una forma de defender al débil contra los abusos de los poderosos, y la historia registra varios casos de líderes sindicales que dieron la vida por mejorar las condiciones de los trabajadores y a ellos se debe que hoy se tenga una jornada de trabajo de ocho horas, la obligatoriedad de un seguro social, el derecho a la huelga, etcétera.