El fin de semana pasado, la circulación se vio afectada en el bulevar Cuauhnáhuac y causó molestia entre los conductores
El visitador itinerante de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHEM), Osmany Licona Quiterio, consideró como aceptable la forma en que el ayuntamiento de Jiutepec arrancó con la implementación del alcoholímetro a través del programa denominado “Conduce sin alcohol”.
Indicó que el organismo estuvo presente durante el desarrollo del operativo el fin de semana pasado y posteriormente hizo una serie de observaciones a las autoridades para efecto de mejorar la implementación.
Explicó que en el punto de control y revisión que se instaló en bulevar Cuauhnáhuac, la circulación se vio afectada y causó molestia entre los conductores, por lo que se sugirió en ese momento abrir más carriles y agilizar el paso de los vehículos; también se observó que fue un poco lenta la aplicación de pruebas y que había mucho de personal.
Afirmó que fue muy aceptable el operativo pero como parte de las reflexiones se sugirió a las autoridades mantener la circulación vehicular fluida, en todo momento ser cordiales y respetuosas con los ciudadanos, evitar la aplicación del programa durante la lluvia por seguridad de todos y particularmente delimitar las funciones del personal participante y el momento de su intervención.
“Se van a realizar varias reuniones para que se pueda seguir implementado y se pueda seguir mejorando este operativo para que en ningún momento ocurran violaciones a los derechos humanos”, dijo.
Señaló que las celdas o el “torito”, instalado para el arresto de las automovilistas en estado de ebriedad, son adecuadas, hay área para hombres y para mujeres, con sus respectivos sanitarios y agua potable.
Además, se dispuso de médicos legistas para certificar a las personas detenidas para verificar que no hayan sido lastimados y haya un inventario de sus pertenencias.
Indicó que durante la primera implementación, las autoridades del municipio de Jiutepec fueron flexibles con el ánimo de socializar el programa “Conduce sin alcohol” y no se impusieron multas.
“A todos se les dio la facilidad de que cumplieran seis horas de arresto y pudieran retirarse sin pago de multa. Eso lo hace más amigable, más sociable con la sociedad, se ahorra el pago de multa, y en algunos otros casos se permitió que un tercero remolcara el vehículo para no pagar el servicio de grúa, también es una facilidad que está dando el ayuntamiento”, agregó.