All Stories

Los soldados negros

Los vieron venir con su machete en mano, los rostros pétreos y ennegrecidos, un asomo de furia contenida en sus miradas y pisando firme el suelo seco. Parecían una masa compacta que no dejaba escapar el aire entre sus cuerpos, una máquina humana de muchos brazos y filos que detuvo su engranaje, y dijo: “Basta”. Atrás de ellos seguía en pie la caña quemada, viva en su negrura y aún asida a la tierra, porque ellos no quisieron ya cortarla hasta que el inspector y su gente llegaran a escucharlos. Los ingenieros...

Los soldados negros

Brevedades de amor y una sandez

SECRETOS DEL IRIS Había encontrado palabras para todo. Igual que un pintor, aprendió a combinarlas para describir paisajes, acontecimientos y emociones. Sin embargo, cuando se trató de hacer referencia al amor el resultado fue el...

Brevedades de amor y una sandez

Haikú con crisantemo

Los berridos del niño en la casa vecina son molestos, sobre todo porque suelen prolongarse mientras la joven madre no ceda a los caprichos del nene, quien deberá aprender a enfrentar la frustración de otras maneras; rudo proceso por el...

Haikú con crisantemo

Sueño de un efecto secundario

A Elisa nunca le advirtieron respecto a la posibilidad de perder el sabor de los besos. Ese mediodía, los labios de él no eran esa fogata tibia con esencias de maracuyá y carambolo: frescos, tropicales, capaces de remontarla de inmediat...

Sueño de un efecto secundario

Tiempo de campanas

Son las siete con siete. Truenan dos cohetes rompiendo el fresco de esta mañana de enero. Mi madre, desde el patio, confirma mi presagio: Otro muerto, Padre mío. Enseguida doblan las campanas de la iglesia, como arrojando al aire lágrimas...

Tiempo de campanas