All Stories

El latido

La tarde es como tanto les gusta: nublada, fresca, con un tendido de nubes denso que no les permite jugar a encontrar figuras en ellas. Hoy la ven en silencio caer rumbo a las sombras, cada uno desde su mecedora, su libro y su café. Él abandonó la lectura desde hace buen rato y se concentra en la lluvia de nostalgias que sus ojos ven caer. De pronto, toma la mano de su compañera y reclama su mirada con la suya, repentinamente mojada. Sigue un silencio largo, horadado por una flecha de melancolía. Enseguida...

El latido

Las botas del Caballo

No era necesario que algún alto miembro de los órganos de inteligencia cubanos se enterara directamente de lo que hacían sus artistas al inicio de la revolución. Bastaba que cualquier guagüero divulgara algún asunto sospechoso de s...

Las botas del Caballo

De a cachitos

El anciano entró en la casa sin llamar ni pedir permiso. Quitó la aldaba del portón con desenfado, como si ahí viviera. Ladeando el cuerpo a causa del rengueo de su pierna más corta, se aproximó a donde convivían varios miembros de la...

De a cachitos

El cazador

El viento fresco de la sierra corre en sentido contrario de nuestros pasos. Es un punto a favor. La luna llena se eleva vanidosa en la comba celeste y se cuela entre las ramas de los árboles; hace innecesaria la luz de las lámparas. El...

El cazador

Mi abuela y los demonios

La estrategia era sencilla: fingir un espanto, informar que no tenía hambre y poner la cara más convincente de perro apaleado. Entonces llegaba la abuela con su rosario en la mano a exorcizar de mi cuerpo los demonios. Durante mi infancia...

Mi abuela y los demonios